Personas pasan en la calle indiferentes al pidiente,
Con toda la sordidez, ejemplo de verdadero requinte,
Calle abajo calle arriba, están de veras ocupados,
Y ni ante la desgracia se sienten preocupados.
Después vienen las fiestas navideñas, el gran año nuevo,
Altruístas se muestran y reparten con nuestro pueblo
Sus riquezas y mientras, el trabajo de esa gente,
Algunas luces vistiendo la calle mostrándose indiferentes.
Pasados esos días festivos todo vuelve a lo normal,
Los pidientes continuan a mendigar, pedazo de pan,
Los ricos persiguen sus muchas riquezas, a alardear.
Está mas que visto, las personas no se preocupan,
Apenas quieren saber de si, su promotor quiñón,
Y bien a lo lejos, indiferentes, gritos sordos se escuchan.
Sem comentários:
Enviar um comentário